14-05-2009 admin
La nueva edición del que es considerado el festival de cine más prestigioso del mundo se presenta como una auténtica fiesta dedicada al cine. En el presente documento desentrañaré los motivos de la anterior afirmación, a través de un análisis somero de lo que nos podemos esperar, siempre bajo mi rabioso punto de vista, de manera que pueda servir de guía de cine para este año.
No nos llevemos a engaño, estamos en Francia y el cine francés jamás puede faltar. Entre otras cosas porque se trata de una de las cinematografías más potentes del mundo.
Los representantes franceses serán cuatro, en los que se mezcla la veteranía de Alain Resnais, de 87 años, que presenta su Les herbes folles; con la juventud de Xavier Giannoli, que con 37 años suma ya dos participaciones en la Sección Oficial, con A l’origine, película que traerá a Gerard Depardieu a la alfombra roja.
Otro de los representantes franceses, aunque éste de adopción, es Gaspar Noé, el director que ya levantó escándalo y polvareda con la magnífica Irreversible, vuelve con la misma idea de desatar el escándalo con su Enter the void, película que no me provoca el más mínimo interés.
Cierra el poker Jacques Audiard, un cineasta francés quizá desconocido para el gran público, pero muy pero que muy interesante, con películas como Sur mes levres o De latir mi corazón se ha parado.
La presente edición del Festival de Cannes será una fiesta para el cine español, con Pedro Almodóvar y su floja Los abrazos rotos y lo nuevo de Coixet en Sección Oficial, la única debutante en Cannes; mientras lo nuevo y ansiado trabajo de Amenábar se presentará fuera de concurso. Ojo, porque creo que este año la Palma de Oro será recibida con un speach en español.
Meto en este saco a Michael Haneke, Lars Von Trier y a Quentin Tarantino.
Haneke presenta la interesantísima The White tape. Será su quinta participación. Nunca se ha llevado la Palma de Oro, aunque sí otros premios. Y tiene a su Isabelle Huppert como presidenta del Jurado. El aroma que desprende lo nuevo de Haneke es frescura y madurez. Imprescindible.
Lars Von Trier…¿qué podemos decir de este genio rabioso del séptimo arte? Octava participación en Cannes, ganando la Palma de Oro con Bailar en la oscuridad. Su nuevo experimento es su visión autolimitada del género de terror. Una película que suena a bluf pero que es imposible dejar de ver, El anticristo.
Quentin Tarantino. Quizá el verdadero enfant terrible del festival que le empezó a inflar para la gloria con su Palma de Oro en Cannes por Pulp Fiction y que le permitió presentar su Death Proof. Tarantino les ha correspondido terminando a todo trance sus Malditos Bastardos para Cannes, me recuerda a Won Kar Wai con 2046. Veremos en qué queda. Guste o no es una cita imprescindible.
Seis películas con seis nombres propios.
Park Chan Wook, que bien podría haber entrado en la sección de enfant terrible, vuelve a Cannes tras el gran éxito de Oldboy, con la que consiguió un discutido Gran Premio del Jurado. Era el año en el que estaba Tarantino de presidente y se quedó prendado de esta película. La síntesis de la decisión fue concederle una excesiva Palma de Oro a Michael Moore. Thirst será su visión sobre el mito vampírico. Imprescindible.
Ye Lou vuelve por sus fueros con Spring fever. Con su anterior participación en Cannes, Summer palace, trajo el escándalo en forma de censura en su China natal. Será la nota política, sin duda. Prescindible.
Tsai Ming Liang es un director malayo aunque casi francés. Le pasa lo mismo que a Hou Hsiao Hsien. Su cine arriesgado, a medio camino entre la broma y el arte, promete sus dosis más altas con este experimento de metacine en el pleno Louvre. De ponerse el cinturón de seguridad. Imprescindible.
Johnie To es el rey del cine de acción de calidad en Hong Kong. Presenta Vengeance. Nunca da grandes obras, pero su nombre siempre engalana una sección oficial festivalera.
Brillante Mendoza forma parte de la nueva ola del cine filipino. Un cine de pocos medios y mucha imaginación. Repite en Cannes con Kinatay. Una incógnita.
Ang Lee. Le pasa lo mismo que a Ming Liang. Es un director que más que asiático ha devenido en universal. Su cine no es estadounidense, aunque sus películas tienen más de Estados Unidos que muchas dirigidas por nacidos allí. Su visión de la génesis de Woodstock es cita obligada.
Además de la representación gala, española y los enfants terribles, en esta edición también hay otros grandes nombres europeos. El que resalta en primer lugar es el de Ken Loach, que acumula ya doce participaciones en La Croisette, habiendo ganado la Palma de Oro con su anterior trabajo, El viento que agita la cebada, y que se desmarca de su cine más social con una peculiar historia con el futbolista Eric Cantoná como protagonista.
El cine italiano, que el año pasado tuvo un gran peso con Il divo, tiene un único representante: el interesantísimo y veterano Marco Bellochio, con Vincere.
No tan conocida es Andrea Arnold, inglesa, y que se dio a conocer mundialmente con el Óscar por su corto Wasp y que con su primera participación en Cannes, Red Road, se llevó el Premio del Jurado. Me apetece especialmente ver su segundo trabajo, Fish Tank.
Para cerrar el análisis de la Sección Oficial, dos nombres propios a los que no he sabido muy bien dónde colocar. Se trata de la neozelandesa Jane Campion y su Bright Star, que promete ser más de lo mismo, y no creo que ni por nombre ni por obra se merezca estar en una Sección Oficial de tantísima calidad; y del palestino Elia Suleiman, con The time that remains, que creo será una cinta valorada por el Jurado.
30-04-2009 admin
Según publica la edición electrónica de la revista People, Sean Penn ha presentado una demanda de separación, con fecha 23 de abril, ante un Tribunal de Marin County, de la actriz y esposa durante los últimos trece años, Robin Wright Penn.
De esta manera parece que definitivamente van a dar un paso final hacia su divorcio, tras una tormentosa relación y un intento en diciembre de 2007.
La noticia resulta curiosa por un motivo relacionado con el Festival de Cannes 2009. Sean Penn en el año 2008, además de protagonizar Mi nombre es Harvey Milk, película por la que consiguió el Óscar a la mejor actuación principal y en cuya ceremonia se les vio juntos, fue Presidente del Jurado de Cannes 2008. Y resulta que este año, Robin Wright Penn es miembro del Jurado de Cannes 2009, presidido por Isabelle Huppert.
Desconocemos en qué medida afectará esta noticia a la actriz de Forrest Gump.
29-04-2009 admin
Lars Von Trier es un inclasificable director que tiene de todo, menos capacidad para ser de género. Ojo, ¿es malo ser un cineasta de género? En absoluto. Sólo que cuando autores con rabioso estilo e impronta propia se inmiscuyen en el cine de género, los híbridos que se gestan son difícilmente comprensibles. Pongo el ejemplo clásico: Martin Scorsese en El cabo del miedo.
Von Trier ha coqueteado con el miedo en, por ejemplo, Epidemic. Sólo que su manera de hacer presente el miedo no fue tanto mediante el contenido sino mediante la forma, la atmósfera, mediante un lento e incesante goteo que te va ensuciando la cabeza e intranquilizando el alma.
En este proyecto, desde el minuto 1, Von Trier ha optado por la estrategia de marketing de defender que se trata de una incursión en el cine de género de terror. Habrá que creerle.
El título es El anticristo y la historia, como no podía ser de otra manera, se presenta claustrofóbica desde el número de personajes a una posible unidad de lugar. Me da miedo que Von Trier se pierda en intentos de querer experimentar en campos que no dejan mucho margen a la experimentación. Me preocupa el exceso de onirismo, pero no lo veo otro callejón de salida a la propuesta.
El director danés ha tirado de dos actores que lo que transmiten mejor que ninguno es inestabilidad e intranquilidad. Estoy hablando de Willem Dafoe (a bote pronto me quedo con La sombra del vampiro) y de Charlotte Gainsbourg, a la que hemos podido ver en La ciencia del sueño o Lemming.
Esta película está seleccionada para el Festival de Cannes 2009 y, sin duda, será uno de sus platos fuertes. Todo lo que no sea pataleta de críticos, creo que es un triunfo menor del enfant terrible.
28-04-2009 admin
No, no se trata de una felicitación tardía por el Óscar a mejor actriz secundaria conseguido hace unos meses por su trabajo en Vicky Cristina Barcelona, no. Sino que hoy, la primera actriz española en ganar un Óscar de la Academia cumple 35 años, una edad fantástica. Felicidades.
Por si os preguntáis qué debemos esperar este año de Penélope, os diré que está metida en uno de los proyectos más interesantes de este año, y, por supuesto, con todas las posibilidades del mundo para erigirse en protagonista en los Óscars 2010. Se trata del film Nine, dirigido por Rob Marshall, y que es nada más y nada menos que una versión de la inclasificable 8 1/2 de Fellini.
Junto a Penélope van a estar, nada más y nada menos que, Daniel Day Lewis, Marion Cotillard, Judi Dench, Nicole Kidman, Sophia Loren y Kate Hudson. Si juntamos a todos, tenemos 7 estatuillas doradas. Una auténtica pasada.
28-04-2009 admin
Una película de Ang Lee es sinónimo de Óscar en estos tiempos que corren. No olvidemos que el director taiwanés ha estado dos veces nominado al óscar como mejor director, llevándoselo en 2006 por Brokeback Mountain.
No obstante lo anterior, es un director al que se le achaca, como tuve ocasión de leer una vez tras el estreno de Brokeback Mountain, de no tener homogeneidad en las historias que cuenta. Algo absolutamente cierto, puesto que pasa de una película de acción y artes marciales como Tigre y dragón, a rodar un cómic como Hulk, a una sensible historia sobre la homosexualidad en la citada Brokeback Mountain, o a una tórrida película de espionaje como Deseo, peligro, o un texto tan clásico como Sentido y Sensibilidad.
Pero creo que lo que demuestra sus elecciones es su gran versatilidad, puesto que su estilo es muy reconocible con independencia de la historia que esté contando. Ahonda clasicismo y originalidad en sus narraciones, y se mueve como pez en el agua diseccionando sociedades. Con gusto y mimo por el detalle, sin olvidarse de ser megalómano y grandioso cuando la situación lo requiere, con personajes siempre muy bien trazados y definidos, aunque se trate de un bicho enorme verde.
Me espero de Taking Woodstock una película a la manera de La tormenta de hielo, cogiendo unos personajes y enmarcándolos en una sociedad, la estadounidense, que siempre le gusta observar al bueno de Lee. Una película sobre la génesis del gran Woodstock, basada en las memorias de Elliot Tiber. Me gusta escribir una precrítica sobre la génesis de un gran festival de música, justo a unos días de acudir a uno.
No veremos grandes nombres, ni grandes estrellas, en el reparto, pero sí enormes actuaciones con Liev Schreiber, Paul Dano, Emile Hirsch o Imelda Staunton.
Lo más curioso de esta película es que se la haya llevado Cannes, justo cuando Ang Lee va a ser jurado del Festival de Cine de Venecia 2009.