07-09-2007 admin
Uno de los estrenos más esperados del año sin duda es There will be blood, lo último del talentoso director Paul Thomas Anderson.
Su Boogie nights fue un fogonazo en lo oscuro, Magnolia era una película sorprendentemente brillante y madura, y su Punch Drunk Love es una de esas licencias de golden boy.
Ahora vuelve, en un tono que parece mucho más clásico y de la mano del resucitado Daniel Day Lewis.
Al final ninguno de los festivales se la han llevado, pero es que esta película huele a Óscar por los cuatro costados.
Como aperitivo ahí os dejo el teaser poster. Vosotros juzgaréis…